martes, 22 de septiembre de 2015

VOLVERÉ... O ESO ESPERO

Hace mucho, mucho tiempo que no paso por aquí. Supongo que el tener que escribir en un blog en el que quería contar cómo conseguiría quedarme embarazada y ver pasar el tiempo y no conseguir mi objetivo, me hizo bloquearme al respecto y dejar de escribir por falta de ganas. No había nada que contar, no tenía imaginación para hablar de algo en concreto y sobre todo, estaba muy desmoralizada con el tema "no me quedo embarazada".

Pero las cosas han cambiado. Un giro del destino hizo que por fin lo consiguiera y como no, el destino esperó a que faltara justo un mes para empezar un tratamiento de fertilidad, para que me quedara embarazada de forma natural, justo el mes en el que menos relaciones tuvimos. Sí, el destino me tubo esperando esperando y justo cuando iba a recibir ayuda, lo conseguimos sin ningún problema y ante todo pronóstico.

Quisiera contar cómo me encontraba entonces (ahora que me veo con ánimos), cómo me veía en un bucle en el que mes a mes, por más que lo intentaba no me quedaba y cómo ayuda extra y que venía por parte de un profesional, me ayudó a encontrarme mejor y ver las cosas de otra forma.

Quiero contar esto, porque igual que a mi me sirvió, puede servir a otras mujeres. Porque sé lo que es intentar una y otra vez quedarte embarazada sabiendo que no hay ningún problema para ello y no conseguirlo por más años que pasan.

Así que nada, dadme algo de tiempo para recolocar las ideas que tengo en mente y ponerme a contar poquito a poquito.

Muchos besitos.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

50 COSAS SOBRE MI

¡Holiiii! Aquí estoy, retomando mis escritos en el blog, para ver si así al menos, coloco una entrada en primer lugar, que no sea tan triste como la anterior (que por cierto, agradezco mil los ánimos que me habéis mandado. Necesitaba ese empujoncito).

Así que voy a contaros algo más de mi, para que me conozcáis un poquito mejor.
  1. Tengo 32 años.
  2. A esta edad me hubiera gustado tener al menos un/a hijo/a.
  3. Lo hubiera conseguido si no se hubiera truncado cuando estaba embarazada de 5 semanas.
  4. Soy muy friolera. Ahora mismo tengo las manos heladas.
  5. No me gusta el invierno, ni el otoño. Me gusta la primavera y me encanta el verano.
  6. Sabía cómo sería mi boda, desde que era pequeña. Me la imaginaba y le ponía música. Y así fue. La boda de mis sueños.
  7. En mi boda llevé un vestido de princesa. Siempre me imaginé con un vestido de princesa y tuve la oportunidad de ir o de novia sexy o de novia princesa (los dos vestidos que me gustaban, eran totalmente opuestos, pero preciosos ambos). Como sexy puedo ir de invitada a cualquier otra boda, decidí ir de princesa porque además de que siempre me lo había imaginado así, nunca podría ir de princesa en otra ocasión.
  8. Me gustan los perros. Siempre he querido tener uno pero mis padres no me dejaban. Finalmente, lo conseguí. Y es el niño de mis ojos. Lo quiero hasta el infinito y más allá.
  9. No me gustan los gatos. Sueltan mucho pelo y cuando voy a casa de alguna amiga con gato, me los traigo todos (los pelos del gato) en la ropa.
  10. No me gusta que los perros (ni los gatos) se suban al sofá. En mi casa no dejamos que lo haga.
  11. Tampoco me gustan los perros que se te tiran encima cuando llegas, o que te chupan.
  12. No veo películas de miedo. Nunca las he visto. No me atraen.
  13. Me gustan las películas de amor, pero sobre todo, las comedias románticas.
  14. Me encanta ver una película en la que me parta a carcajadas.
  15. No veo la tele, salvo un par de series.
  16. Me gusta leer, aunque he empezado a hacerlo hace poco. Antes, me regalaban libros (cuando era niña, me regalaban muchos) y ahí están muertos de risa.
  17. Me gustan las mantas suavitas que venden ahora, peluditas. Tengo varias para cuando veo una peli en el sofá.
  18. Me gustan los olores frescos.
  19. No me gustan las señoras que 'huelen a vieja'.
  20. Mi perfume favorito es Escale à Portofino, de Christian Dior (para que os hagáis una idea de qué olores fresquitos me gustan).
  21. Me gusta la comida de mi madre y la que hacía mi abuela. Intento hacer las comidas como las hace/hacía ella y siguiendo sus recetas.
  22. Me gusta bailar.
  23. Pero me gusta más bailar haciendo el tonto.
  24. Y más aún, bailar haciendo el tonto, con gente que también lo haga.
  25. Sé un montón de chistes, pero si me pides que te cuente uno, no me acordaré de ninguno.
  26. Tengo los ojos verdes y por dentro, cerca de la pupila, marrones.
  27. Tengo canas pero no me tiño porque no hay ningún tinte del color de mi pelo y no quiero teñirme y tener otro color.
  28. Siempre he tenido canas; desde que era niña. Dicen que los pelirrojos tienen muchas canas. Pero ahora no me imaginéis canosa cual abuelita. Tendré unas 30 en todo el pelo.
  29. No me gusta tomar el sol espatarrada en la playa o en el césped de la piscina. Me aburro y me quemo.
  30. No me gusta la playa.
  31. Me gusta la piscina.
  32. He viajado a muchos sitios, pero mi ciudad favorita (después de la mía) es Nueva York. Será porque siempre quise ir, será porque fue el destino de mi luna de miel, será porque sale en todas las películas... Sea por lo que sea, me encanta y quiero volver.
  33. Como buena sevillana, sé bailar sevillanas. Y dicen que no lo hago mal.
  34. Tengo un montón de vestidos de flamenca.
  35. No es que me compre muchos, sino que como tengo la misma talla que cuando iba al instituto, me quedan bien todos los que tengo desde entonces. Aunque sólo me pongo los dos o tres que me he hecho los últimos años.
  36. No me gusta echarme cremas. Me da asco. Más, si es en la cara o las manos. En las manos lo odio. En la cara me pongo por obligación, porque tengo la piel muy sensible, pero si me tengo que poner en las manos porque las tenga resecas, tiene que ser justo antes de acostarme, para no notarlo demasiado.
  37. Me gusta que me hagan cosquillitas. Cosquillitas de las que te quedas sopa, no cosquillas de las que te ríes, pero no puedes soportar.
  38. Me gusta Brad Pitt y David Beckam. Made in Spain, me gusta "el Duque" (Miguel Ángel Silvestre) y alguno más que ahora no recuerdo.
  39. Se me quedan todas las melodías de los dibujitos animados (los que yo veía de pequeña y los que ponen ahora, que aunque no los vea, si la oigo una vez, ya se me queda) o anuncios pegadizos. Así como las sintonías de las series de la tele.
  40. Mi serie favorita del mundo mundial es Friends. No me cansaría de verla nunca. Deberían hacer más series así de buenas.
  41. Me encantan los zapatos de tacón. Me parecen preciosos. Pero no los uso porque me duelen los pies. Sólo en contadas ocasiones.
  42. Mi debilidad es el chocolate (chocolate Lindt). Y los bombones Ferrero Rocher, me encantan.
  43. El helado de Italia no me pareció para tanto. Era helado como el de aquí, pero menos frio.
  44. No me gusta llevar las uñas largas. Siempre cortitas. 
  45. Ya hice realidad el sueño de casarme como siempre había querido. Ahora muero por que se cumpla mi otro gran sueño; ser mamá.
  46. No me gusta Papá Noel; no le pido nada nunca. Paso de él. 
  47. Me encantan los Reyes Magos. ¡Y se portan muy bien conmigo!
  48. Mi comida favorita eran las patatas fritas con huevo frito, hasta que un día antes de operarme, comí eso y luego tuve que tomarme un líquido para 'ir al baño' y despejar las tripas. Me lo tomé tan rápido y con tanta agua (estaba asqueroso), que tuvo el efecto contrario y vomité la comida. Ver las patatas fritas con huevos, recién comido, me marcó muchos años y no volví a probarlos con tantas ganas como antes. Ahora, poco a poco me va volviendo a gustar más. 
  49. Mi color favorito es el amarillo.
  50. Odio que la gente esté enganchada al móvil. Yo sólo lo uso para llamar y mandar whatsapp, pero no estoy todo el día con él.

jueves, 6 de noviembre de 2014

DIFÍCIL DE ESCRIBIR Y DIFÍCIL DESCRIBIR

Esta entrada lleve un tiempo ya en borradores o como se llame el rincón ese en el que dejas escritas cosas que no están terminadas (de esas tengo bastantes) o que te avergüenza publicar (de estas tengo menos. De hecho, sólo tenía esta) o que prefieres esperar a tener algo bonito que contar para añadírselo (de esta tengo un par sólo).

Y menos mal que no es la entrada que tengo pendiente publicar de las 50 cosas sobre mi. Digo menos mal, porque si me pusiera a escribir esas 50 cosas sobre mi con mi estado actual (estado psicológico, digo), probablemente escribiría 50 cosas apestosas sobre mi.

Lo que me pasa es que me veo cuando actúo, me escucho cuando hablo, me fijo en mis reacciones ante las cosas, me valoro cuando estoy trabajando, me evalúo cuando estudio y lo que veo no me gusta. No me gusta nada. Y es muy feo que no te guste la persona que eres. O más bien, la persona en la que te estás convirtiendo. Peor aún, la persona en la que te estás convirtiendo sin quererte convertir.

No sé si ya lo había dicho (a veces digo cosas y ni presto atención a lo que digo. Bueno, esto me pasa desde que soy esa persona que no me gusta), pero yo antes no era así. A mi me gustaba la persona que era. Una chica con una sonrisa en la cara y en el corazón. A día de hoy soy una persona que aparentemente es la misma. Quienes me ven desde fuera probablemente no se den cuenta. Sigo sonriendo. Sigo haciendo las mismas cosas. Pero mi sonrisa no me alegra como antes lo hacía. Mi trabajo no cunde como antes. Mis estudios no demuestran que esté aprendiendo. Mi relación con las personas no es la misma. Ellos creerán que sí. Incluso pensarán que estoy más despistada de la cuenta (que ya es decir, porque despistada siempre he sido). A lo mejor piensan que estoy más de mal humor de lo normal o que salto muy pronto. Que tengo menos aguante. Digo que igual han notado esas cosas, porque yo no soy tonta y veo a los demás. Sé las caras que ponen según las cosas que digo o no hago. Hablo de mis padres, mi hermana y mi marido. El resto de la gente sé que no sabe nada de nada (igual en el trabajo me notan más irascible, pero nada más). Puedo llegar a disimular muy bien, pero esto me rompe más el corazón; el tener que aparentar estar como no estoy.

Y todo se debe a lo mismo. Creo que estoy entrando en un bucle nefasto de no parar de pensar en todo lo malo que me pasa (que básicamente es una única cosa, pero es la cosa más importante que he querido en la vida). Y lo peor de todo es que sé que estoy haciendo las cosas mal. La teoría la tengo aprendida. Debería no agobiarme, debería no pensar en lo que pudo ser y no fue, debería no echar cuentas, no estar pendiente de mis ciclos, no pensar en porqué no lo consigo si tanto empeño le pongo. Debería obligarme a hacer cosas bonitas aunque no quiera y salir con gente.

Como podréis ver, sé qué tengo que hacer y qué no tengo que hacer. Lo sé. La teoría es muy fácil. Lo difícil es aplicarlo. Al principio me resultaba más fácil no caer e intentaba hacer las cosas bien. Pero no sé que me pasa y de verdad, no lo sé, que últimamente no levanto cabeza. Y es un horror, porque hago cosas inconscientemente (cosas de las que digo que no debería hacer) y no me doy cuenta de que las hago. Hago comentarios inoportunos, no valoro detalles que tienen conmigo mis seres queridos, respondo mal, me encierro en mi misma... Y pasado un tiempo, igual me doy cuenta de lo que he hecho (y estoy segura de que a veces hay cosas que ni me doy cuenta que hago) y no me gusta.

Es difícil de explicar y quizás todo lo que estoy contando aquí os suena a chino. Pero para que lo entendáis mejor, es como si yo fuera una marioneta a la que maneja alguien desde fuera. Pero ese alguien que me maneja me hace entrar en situaciones que no viviría si fuera yo misma, me hace responder cosas que no respondería y comportarme como no me gusta comportarme. Y lo hago y no me doy cuenta. Por eso digo que es como si alguien me manejara. Y lo peor de todo es que sé quien me maneja. Soy la marioneta de mi propia tristeza. Porque cada día estoy más triste. Y también sé que no debería estarlo porque si quiero quedarme embarazada, no es la actitud. Pero no lo puedo evitar. No paro de pensar porqué no llega. Pasan los meses y no llega. Y cada día estoy más triste y esa tristeza me convierte en alguien que no soy y darme cuenta de ello me pone enfadada y triste a la vez y esto hace que vuelva a comportarme como no quiero... Y de ahí, que diga que estoy en un bucle del que quiero salir. Quiero salir, pero no sé como. Lo he intentado mil veces, pero no sé que me pasa. No puedo.

No he hablado esto con nadie.  A veces, con mi marido. Pero no soluciono nada. Un par de consejos que yo misma me daría, intento volver a ser yo unos días y con el paso del tiempo, vuelvo a ser ese alma en pena de la que hablo. Y esto está alterando mis relaciones con los demás, mi trabajo y mis estudios y no puedo seguir así. Ya no sé cómo levantar cabeza.

Vaya mierda de entrada, ¿eh? ¿Veis como hoy no era un buen día para contar 50 cosas sobre mi?

miércoles, 8 de octubre de 2014

HANDWRITING TAG

Hace tiempo que tengo en mente escribir una entrada en la que darme a conocer un poquito más. Tengo en mente escribir "50 cosas sobre mi", pero es lo típico que cuando te pones a buscar 50 cosas, te vienen algunas pero no las suficientes como para llegar a 50. Así que eso lo tengo pendiente.

Mientras tanto y como Tus patucos y mis tacones me ha nominado para participar en el reto Handwriting tag, voy a participar enseñando mi caligrafía. Lo que se tiene que escribir es lo siguiente:
  • Tu nombre.
  • Tu blog.
  • Frase favorita.
  • Canción favorita y el autor.
  • Tres palabras que te definan.
  • Lo que siempre has querido decir y nunca has dicho (a ti mismo o a alguien en concreto).
  • Invitar a 3 blogs a hacerlo.
Así que aquí tenéis mi letra, mis respuestas y mis tres nominaciones:


Oh, oh, con las prisas se me ha olvidado poner las tres palabras con las que me defino: risueña, perfeccionista y trabajadora.

miércoles, 1 de octubre de 2014

LO BUENO DE NO ESTAR EMBARAZADA

Hoy tengo un día bueno. Y como tengo un día bueno, me he levantado pensando que el no estar embarazada también tiene sus cosas buenas. Son pocas, para que os voy a engañar. Sobre todo, cuando llevas queriendo quedarte embarazada dos años y ya lo has conseguido una vez aunque fallara. Pero he aquí, un listado de cosas que puedo hacer tranquilamente y muy a menudo, dando envidia a toda aquella mujer embarazada. Que así como yo la miro con ojos golositos porque espera un bebé para dentro de pocos meses, ella me mira a mi con ojos golositos porque echa de menos aquello de lo que yo disfruto. No todo iban a ser cosas malas en esto de la búsqueda infructuosa, ¡hombre ya!

  • Puedo comer jamón y lo como, tanto como quiero. Me monto unas tostadas con aceitito del bueno y jamón serrano 'que pa qué'. Sobre todo cuando voy a casa de mis padres, que ellos tienen jamón del bueno, pero bueno... Ese que cuando lo vas cortando notas que se desliza el cuchillo como si fuera mantequilla, que chorrea aceite por la pata, que sólo con olerlo ya alimenta... Pues me pongo fina a tostadas de esas. 
  • Los cocidos de mi madre (y los míos propios) van cargados de chorizo, morcilla, jamón y carnes varias. Pues me preparo unos platazos que no se los salta ni un galgo. Y lo mejor es que disfruto comiéndolos de lo buenos que le (me) salen. Otra cosa más que no podría catar si estuviera embarazada, por el tema del jamón y los embutidos...
  • Ceno ensaladas todas las noches y no me preocupo de si está mega lavada la lechuga o simplemente está bien lavada. No tengo agobios con este tema. Sé que el día que esté embarazada voy a sufrir estando pendiente de que la lechuga esté más limpia que una patena. Pero a día de hoy, no me va la vida en ello.
  • Puedo hacer planes de todo tipo. Que proponen irnos a la nieve a echar unos días, pues me apunto (si tengo dinero, claro, pero eso es otro tema, jajaja). Que hay que subirse al pico más alto aunque una no sepa esquiar, pues allá que vamos. No voy a estar preocupada de tener una mala caída, más que por mis preciosos dientecitos. De estar embarazada, sé que me daría cosilla ir y tener un tropiezo en la nieve.
  • Y para no extenderme demasiado hablando de que duermo en la cama de cualquier postura sin problemas de barrigón, que no tengo que untarme en crema (que lo odio) cada día y que zampo todo lo que quiero sin superar mis 50 kilitos de media, sólo diré un punto más a favor de no estar embarazada y es... Redoble de tambores... ¡que me voy a ir este otoño a Nueva York sin agobiarme por las horas que voy a estar subida al avión y si voy a tener molestias por nauseas o cualquiera de esas cosas tan típicas en el embarazo! ¡Sí, sí, sí! ¡Me voy a Nueva York, mi ciudad adorada que tan buenos recuerdos me trae y que me enamoró como ninguna otra! Y esta vez en otoño. Podré disfrutar de sus parques con árboles de hojas naranjas y rojas, de sus pistas de patinaje de película, de su desfile del día de acción de gracias de Macy's (¿quién no ha visto esto en la serie Friends?), me pondré hasta arriba de cupcakes y slices a 0'99 $, comprando en los puestecillos navideños, escuchando villancicos de grupos en la calle, !e incluso admirando sus casas adornadas como si alguien le hubiera vomitado la Navidad encima! Es súper friki, pero voy a ir a ver esas casas que siempre vemos por televisión y que aquí no encontraríamos tan fácilmente. 

Así que estoy muy, muy, muy, pero que muy contenta y deseando que llegue el día en el que pueda disfrutar de mi ciudad favorita y lo mejor, la compañía que me llevo. Ya lo tenemos todo listo, ¡sólo falta que llegue el gran día! ¡¡¡En unas semanitas, estaré paseando por la gran manzana!!!







 Todas las imágenes están sacadas de internet (ya subiré las mías propias cuando vuelva :D)

martes, 16 de septiembre de 2014

¿¿¿¿EN SERIO????

¿En serio es necesario que me tenga que enterar de golpe y porrazo hoy nada más llegar al trabajo, de que tres de mis compañeras están embarazadas y de bastantes semanas ya? Con lo bien que venía yo esta mañanita. Dispuesta a trabajar mucho y bien. Con las pilas recargadas para darle caña al trabajo, ¿y me tienen que bombardear con esto? De uno en uno, no. ¡Tres a la vez!

Estoy que trino... ¿Porqué yo no?

Vaya entrada para volver después de un tiempo sin escribir nada, ¿verdad? Pero quien lleve como yo dos años intentándolo y viendo como el resto de sus amigas lo consiguen pero tú no y que no paran de preguntarte "¿tú para cuando?", sabrá de lo que hablo y de la pena que sientes por dentro... Hoy se me ha apretado un poquito más el nudito que siento de vez en cuando en el pecho. Pero no preocuparse, que se me pasará. Sólo necesitaba desahogarme tras el boom informativo.

miércoles, 25 de junio de 2014

DUDA BLOGUERA

A ver si me podéis ayudar, chicas expertas en Blogger.

Llevo unos días, que cuando me conecto, en la página principal de Blogger, esa donde aparecen arriba los blogs que tienes y abajo la lista de blogs que sigues y que se actualiza cada vez que uno de esos blogs publica una nueva entrada, no me sale más que un único blog. El último que ha actualizado.

Debajo de ese único blog que sale, aparece un cartelito que pone "Ver más". Normalmente, ese cartelito salía al final de una lista de actualizaciones de blogs y cuando pinchaba en él, me salían más blogs. Salían por fecha. Primero los actualizados hace menos minutos y después los actualizados hace más. Pues ahora si pincho sobre el "Ver más" no pasa nada. No se agranda esa lista.

¿Qué está pasando? ¿Cómo puedo solucionarlo? Es que eso es lo que usaba yo para saber quienes habían publicado de mis blogs de cabecera y ahora no puedo verlos. Si quiero ver si han publicado o no, tengo que pinchar en el listado de la izquierda uno a uno y eso es una lata. Me estoy perdiendo vuestras actualizaciones... ¿Alguien sabe porqué pasa? Yo no he tocado ni modificado nada...

Os dejo una imagen de lo que veo. Donde sólo aparece un único blog, debajo de la frase "Todos los blogs", antes me salía un listado. Ahora sólo un blog. Y recordad, aunque pinche en "Ver más", esa lista no aumenta. (He puesto la publicación que me sale difuminada por privacidad de la autora del blog). Si pincháis sobre la imagen, se abre en mayor tamaño y podéis ver los comentarios que he añadido explicando dónde deberían salir más cosas.


¡Gracias!